Senderismo en La Alpujarra
       
 
 
  Secciones

Al pie de Sierra Nevada, mirando hacia el Mediterráneo, se extiende una tierra que durante más de ochocientos años fue morada de los musulmanes. Esa tierra es la Alpujarra, un pequeño rincón del Reino de Granada que aún conserva casi intacta la impronta islámica, un pedazo de Oriente en el extremo de Occidente.

Casas encaladas de forma cúbica, cultivos en bancales, pueblos tendidos en las laderas de las montañas, increíbles paisajes y un amplio abanico de posibilidades de ocio. Con una idiosincrasia peculiar, reflejada en su arquitectura popular y en los modos de vida de sus habitantes, la Alpujarra se nos muestra como un lugar variopinto y diferente, de marcado carácter rural y a la vez abierto y hospitalario, acostumbrado a recibir visitantes de la más diversa procedencia.

La Alpujarra, la tierra de la que se quedaron prendados los viajeros románticos, y que eligió como morada Gerald Brenan. Un paraíso congelado en el tiempo, una comarca andaluza entre las nieves y el mar que enamora a todo aquel que se acerca a conocerla.
Para vivir la Alpujarra hay que despojarse de la mentalidad y las prisas de nuestro acelerado ritmo de vida cotidiana.

Escuchar el sonido del agua al fluir de una recóndita fuente, observar el laboreo agrícola en los bancales, quedarse fascinado con una puesta del sol don Sierra Nevada como telón de fondo, o simplemente quedarse sentado bajo la sombra de un tinao sin otra preocupación que la de disfrutar el momento.

Es en su carácter intemporal en el que radica el encanto de la Alpujarra, de sus parajes, sus pueblos y sus gentes, que nos hacen retroceder a una época en la que no existían las prisas y en la que la sencillez era la norma a seguir.

 
           
  Siguenos en Facebook Nuestro Blog Siguenos en Twitter    

       
Política de Cookies y Privacidad.
 
        © 2017 Hotel de Mecina Fondales